Es mejor cortar esto de una
Y es claro que tiene razón. No vamos a llegar nunca a ser nada, ni siquiera, amigos. Había que cortarlo, para poder seguir adelante. Sólo que duele.
Y mi mente enferma cree que es por asco, porque es otro al que le doy asco.
Yo sé que no, ¿pero cómo hablo conmigo misma? ¿Cómo hago para refutarme? Para decirme "Pará, estás pensando mal, sólo quiere ser tu amigo."
Mi otra parte, sé, me va a contestar "¿Por qué no lo pensó antes de fundirme en sus besos?"
Los días van a pasar, y yo me voy a obsesionar con este tema que es mi enfermedad, que es mi sobrepeso, que es mi karma y es lo que está tapando todos mis pensamientos positivos.
Hasta ahí, el problema.
Tengo que pensar en la solución, porque no me puedo quedar acá, mendigando amor. Tengo que salir adelante. Aunque sea, por mí.
Aunque sea.
Hasta ahora, estoy solucionando todo cerrando mi dulce boca (o por ,lo menos, comiendo cosas que no me engorden) y matándome en la bicicleta fija, llorando desconsoladamente con "Beautiful" y "Arruinarse", de Tan Bionica, una banda medio glam que me está gustando demasiadamente, lo que está mal cuando me encanta Calamaro y me matan los temas de Divividos.
Y además, decidí alejarme de él.
Tengo que parar de ir en contracorriente. Tengo que enamorarme de verdad, de alguien que me disfrute tanto como yo lo pueda disfrutar a él.
Tengo que creer en algo creíble.

0 comentarios:
Publicar un comentario