
Llega un punto en que no das más. Es un problema tuyo y no de los demás. A nadie le tiene por qué importar cómo estás vos.
Te querés hacer a un lado, hacerte pequeña y pasar por las plazas desapercibida, como la hojarasca o el viento.
No se puede. Más cuando pesás 81 kg's. Y no tenés la atura necesaria como para bancarte ese peso. Ni la altura en centímetros, ni la espiritual.
Escribo este blog en forma de diario, se lo voy a pasar a pocas personas. En realidad quiero ver cómo estoy yo, quiero ver si puedo con esto.
Todo empezó la noche en que salí con Emiliano. Emiliano es un chico con el que chateaba, y que prácticamente me encantaba, porque parcía ser el chico perfecto espiritualmente. Se vino en moto hasta mi casa solo para verme.
Era hermoso.
Quería estar conmigo, pero me di cuenta al toque que no se bancaba que yo fuera gorda.
Es decir, mi problema de sobrepeso viene desde los 19 años, en realidad. Entrte relaciones que se fueron y ya no están, entre familiares que incluso cuando fui flaca, me llamaron gorda.. Y así.
Pero bueno, después de hacer el amor con Emi, me di cuenta que le daba asco. Le dije que no quería verlo más, hace unos tres o cuatro días. Lloré como una bestia todo el lunes, todo el martes...
Me propuse que nunca más a nadie en la vida le iba a dar asco. Ni un amigo, ni un amor...
No es la primera vez que me dejan por gorda. No sé por qué me dolió tanto con Emi, nos conocíamos hacía una semana.
"No sabía que iba a ser así".
Nunca di tanto asco en la vida a alguien.
La idea no es victimizarme.
NO TENGO QUE VICTIMIZARME.
Hace ocho días (apenas me trajo Emiliano hasta mi casa) que estoy haciendo una dieta que yo misma me inventé hasta conseguir algún nutricionista. Voy a ver si mañana en el trabajo me consiguen alguno de confianza.
Mi dieta se basa en eliminar las gaseosas, el azúcar y los chocolates.
(Los chocolates son mi método terapéutico de bajonear. Un dolor, un bombón de chocolate, y así).
Hago todo lo posible por no ingerir harinas, pero como mi trabajo profesional implica comer prácticmente de parada, es ultradifícil hacer las seis comidas que toda dieta pide.
Mañana mi hermano me presta su bici fija, a ver si se puede.
Lo triste de esto, es que el mundo está feliz. El mundo no tiene nada que cambiar. Ni sus talles, ni sus puntos de vista, ni sus gigantografías ni tampoco el photoshop. Si vos sos gorda, la del problema sos vos.
Probablemente, sea cierto, pero no deja de ser triste.
Es terrible que la que tenga que cambiar, sea yo.