topbella

jueves, 29 de marzo de 2012

Día 8. Antes.

Estoy haciendo lo posible. Mañana tengo nutricionista. No cobra caro, y tengo ganas de ir. Anabella, mi amiga, dice que me va a acompañar. La vengo usando demasiado.
Cuando tengo ganas de llorar...


La otra vez, anteayer, me agarró un ataque de llantos, horrible. De estar tranquila y en paz con el universo, lloré como nunca. Por ese amor que ya no está, por esos kilos que sí, están. Por esos amores que no van a volver. Por los errores que cometí...

Me cansé de preguntarme por qué, por qué, por qué. Dije que no me iba a victimizar, y ahí me tenías, pensando qué cantidad de pastillas serían necesarias para dormir de una vez y para siempre. Es la solución más fácil, pero también es una solución. No hago apología del suicidio, sólo estoy tratando de entender lo que me pasa por la cabeza. Como si de repente, en lo bien que estás, unos insectos de sangres negras se metieran por tu superficie e intentaran sacar lo peor de vos, meterse en tus adentros y dañar todo tu ser.

Y antes estabas tan viva y ahora sólo sos un despojo de la audacia que antes tenías.
Y antes estabas tan viva, y ahora ni siquiera tenés ganas de sonreír.
Y antes estabas tan viva, y hoy estás caminando con la Muerte rozando tus espaldas.

Y antes tenías claridad sobre tu persona, y ahora sos un papel todo rayado con birome azul, en una hora aburrida de gramática.


Y antes eras vos.

Y ahora, no te reconocés. Ni siquiera al espejo.





domingo, 25 de marzo de 2012

Día 6. Hay que creer en lo creíble.

El día 4 estuvo hermoso.Estuvo él, pero no estuve con él. Por alguna extraña razón supuse que los planetas se iban a alinear e íbamos a poder hablar como gente civilizada los días subsiguientes. No fue así. Terminamos para siempre.

Es mejor cortar esto de una

Y es claro que tiene razón. No vamos a llegar nunca a ser nada, ni siquiera, amigos. Había que cortarlo, para poder seguir adelante. Sólo que duele.

Y mi mente enferma cree que es por asco, porque es otro al que le doy asco.
Yo sé que no, ¿pero cómo hablo conmigo misma? ¿Cómo hago para refutarme? Para decirme "Pará, estás pensando mal, sólo quiere ser tu amigo."

Mi otra parte, sé, me va a contestar "¿Por qué no lo pensó antes de fundirme en sus besos?"

Los días van a pasar, y yo me voy a obsesionar con este tema que es mi enfermedad, que es mi sobrepeso, que es mi karma y es lo que está tapando todos mis pensamientos positivos.

Hasta ahí, el problema.

Tengo que pensar en la solución, porque no me puedo quedar acá, mendigando amor. Tengo que salir adelante. Aunque sea, por mí.


Aunque sea.


Hasta ahora, estoy solucionando todo cerrando mi dulce boca (o por ,lo menos, comiendo cosas que no me engorden) y matándome en la bicicleta fija, llorando desconsoladamente con "Beautiful" y "Arruinarse", de Tan Bionica, una banda medio glam que me está gustando demasiadamente, lo que está mal cuando me encanta Calamaro y me matan los temas de Divividos.


Y además, decidí alejarme de él.


Tengo que parar de ir en contracorriente. Tengo que enamorarme de verdad, de alguien que me disfrute tanto como yo lo pueda disfrutar a él.

Tengo que creer en algo creíble.



Deseo.

viernes, 23 de marzo de 2012

Canción inútil: Debería ser de a dos.



Ella dijo
Vete de aquí, esto se terminó.
Ya no creo más en tus ojos de miel.
En tu mirada de gotas de sol...
Creo que es parte de ayer..

Ella dijo,
todo esto fue una mentira mordaz
intento de amor, una estrella fugaz.
Puso su vista en mis ojos y ya..
No supe nunca qué hacer.

Este fuego en la piel
que vive en mi interior
debería ser de a dos.
Y sólo lo siento yo.

Como puedo explicar
Algo que hizo el destino
Que intento cambiar
Pero no puedo abordar.

Él le dijo
No importa más que el momento de hoy
Es el destino, que quiso que yo
Fuera esta noche tu amor
Pero yo, en la mañana me voy.

Él le dijo
Me voy de aquí, esto se terminó
Noche de cuento de hadas murió
Es tan hermoso ser parte de vos
Pero te digo adiós.


Este fuego en la piel
que vive en mi interior
debería ser de a dos.
Y sólo lo siento yo.

Como puedo explicar
Algo que hizo el destino
Que intento cambiar
Pero no puedo abordar.

A ver tu fotito, gordi.


Y las fotos.
Las fotos son el karma de la Mujer Gordiniana.
Cuando te sacaste 243 fotos con tu celu de 2mp, cuando de esas fotos sólo hay una que no se empeñe en gritarle al mundo lo grasosa que estás, cuando esa una es más borrosa que mi vista sin antejos, cuando las fotos no sean el invento más buchón del universo, ahí, ese día, voy a creer en la redención.

Conversación de chat. No puede ser más perfecta la charla, no puede haber tanta química. La hora de los bofes. El golpe de gracia está por marcarse, la suerte está echada. Ya conoce tu cara, está enamorado de tus rasgos faciales, de la boca alunada y de tus ojos como almendras.

Sabe que no sos flaca, pero que tenés un corazón que no sabe lastimar.
Sabe las ganas de creer de nuevo, que tenés.
Dale, mostrale cómo te ves.




...



No te contesta más.



Viste, no sabía un carajo, porque las palabras son gratuitas. Porque el aire también, y desgraciadamente en un segundo podés desaparecer, y eso también es gratis.
Causar dolor es totalmente gratis.
No implica conocer a la gente, no implica un esfuerzo sobrehumano, no se necesita pensar. No se necesita ni querer.


Ni siquiera se necesita dolor.











Día 4. Feliz cumpleaños.

A mí sola se me ocurre hacer dieta dos semanas antes de mi cumpleaños.
Todo paz, todo amor, todo regalos, y todo comida.

No me puedo quejar. Festejé un cumpleaños hermoso. Habías mucha comida hasta debajo de la mesa. Pero, por suerte, resistí a (casi)todo porque soy una mujer de objetivos claros. el pantalón, tiene que cerrar.

Vinieron los que tenían que estar conmigo. Vinieron todos y durante el día recibí los gestos más hermosos que pude haber tenido.

Sobreviví al día 4. Gracias, APTRA.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Marita y el talle 54.

Porque el tema es ese. Los probadores.
Los probadores con espejos chiquitos, que te hacen ver como embutitda dentro de la caja negra de Piaget. Los probadores, que son, o pequeños como para que entres vos, y capaz con toda la furia, pueda entrar la ropa que te querés probar. De la que tenés puesta, olvidate... O los que parecen una casa enorrrme. Igual, de esos me gustan más.
Y los talles, que son la indecisión en si misma. Un día sos 40. Un día, sos 42..
Uhm...Ok...
Un día, ya sos 46.
Bueno, estamos en un problema.
Cuando te querés dar cuenta, sos 28.
Viejo, ¿qué pasa...?


Y mágicamente te ves en la caja negra de Piaget, pidiéndole a Marita, la vendedora, que por favor te traiga un talle 54, porque el 52 te hace parecer al chorizo atado que sabés que no tenés que comer.

Y hablemos, hablemos de Marita la vendedora.
Según Marita, todo te queda bien. La remera blanca que muestra al munto toda tu dignidad, el chal color camel que sabés, en la vida te vas a poner. El pantalón que en cualquier momento te convierte en asesina serial con botones como arma blanca....

Todo te queda perfecto. ¿Te diste cuenta de eso?



Salchichas y probadores.


Bendita la madre que me parió, que me dio de comer hasta el cansancio, de chica.
"Comé y callate, querida.."
Cinco de la mañana, y yo mirando Sailor Moon con un plato de salchichas con puré.


Quince años después... Situación en probador de outlet, claramente. Las tiendas de marca no saben de gordas.

"Ay, Verónika, si solo adelgazaras cinco kilos..."


Má, andate a la puta que te parió.


Día 3. Rockolas y torta de Chocolate.





No tuve día 2. Literalmente.
Estuve encerrada en una cabina, por lo cual no pude comer nada, nada.
Lo vi, lo vi todo el tiempo a ese amor que tengo, pero no tengo.
Todo el día conmigo. Trabajamos juntos.

Quizás sea por él.

El por qué de todo esto. Porque quiero que me vea linda, porque quiero que se pierda mirándome, y que las horas no pasen, y que el viento no vuele, y que nadie más exista mientras me esté mirando.

Pero no, las horas se pasan rápido, el viento nos despeina, y hay mil personas alrededor, yendo y viniendo entre anaqueles de pintura fluorescente y hormigas que tergiversan el intento de oficina.

Él sabe que quiero hacer esto por mí, pero por él. Él, lo sabe. Juega conmigo, con mis sentimientos. También lo sabe. Pero es algo que no puede evitar, casi como yo.
Que finjo ser su amiga, pero soy su mujer algunas noches de rockolas violentas.

Ni él, ni yo, podemos escapar de esas noches, y no vernos nunca más. Y no podemos ser más que eso que somos esa noche, porque estoy en un pedestal muy alto del cual no se me puede bajar. Y ahí, es cuando la palabra Amistad es una mierda.

Pero es la palabra que hay, ¿O no? Por no decir "Es lo que hay.."

Así pasa el día, pretendiendo encararlo de una vez, pretendiendo decirle lo que le digo en las rockolas, cuando no está suficientemente vivo como para entenderme. Es más, quizás por este motivo, es que le diga todo lo que le digo en las rockolas.
Mañana es otro día, y salimos de los cuartos de espejos como amigos que vienen de estudiar juntos de preparar algún final importante, que uno de los dos aprueba y otro no.

Y despedirse como extraños. Y ser durante semanas completos desconocidos que probablemIente, ni siquiera se extrañen.



Mañana día 4 es mi cumpleaños, tengo a mi ahijado internado, me duele la panza porque sé que voy a tener hambre de torta de chocolate, y me encuentro en la divina complejidad del ser. Ser o no ser. Agarra la cuchara, o no agarrar.
Tengo que agarrar, la torta va a estar muy rica, y es mi cumpleaños.


No tengo que agarrar, más ricos son sus abrazos que me hacen sentir tan chiquita.
La cuestión es que hay una meta más. Que nadie sienta asco de mí. Que nadie sienta pena de mí. Que él me mire diferente. No me importa si no es mi novio, si al final, queda como un recuerdo de la juventud, de amores locos y fumados. Que me mire diferente, y que se vaya de una vez.

Que en la puta vida me vuelva a sentir así.



martes, 20 de marzo de 2012

Día 1. Bitácora de una Gorda.



Llega un punto en que no das más. Es un problema tuyo y no de los demás. A nadie le tiene por qué importar cómo estás vos.
Te querés hacer a un lado, hacerte pequeña y pasar por las plazas desapercibida, como la hojarasca o el viento.

No se puede. Más cuando pesás 81 kg's. Y no tenés la atura necesaria como para bancarte ese peso. Ni la altura en centímetros, ni la espiritual.

Escribo este blog en forma de diario, se lo voy a pasar a pocas personas. En realidad quiero ver cómo estoy yo, quiero ver si puedo con esto.

Todo empezó la noche en que salí con Emiliano. Emiliano es un chico con el que chateaba, y que prácticamente me encantaba, porque parcía ser el chico perfecto espiritualmente. Se vino en moto hasta mi casa solo para verme.
Era hermoso.

Quería estar conmigo, pero me di cuenta al toque que no se bancaba que yo fuera gorda.

Es decir, mi problema de sobrepeso viene desde los 19 años, en realidad. Entrte relaciones que se fueron y ya no están, entre familiares que incluso cuando fui flaca, me llamaron gorda.. Y así.
Pero bueno, después de hacer el amor con Emi, me di cuenta que le daba asco. Le dije que no quería verlo más, hace unos tres o cuatro días. Lloré como una bestia todo el lunes, todo el martes...
Me propuse que nunca más a nadie en la vida le iba a dar asco. Ni un amigo, ni un amor...
No es la primera vez que me dejan por gorda. No sé por qué me dolió tanto con Emi, nos conocíamos hacía una semana.

"No sabía que iba a ser así".

Nunca di tanto asco en la vida a alguien.

La idea no es victimizarme.

NO TENGO QUE VICTIMIZARME.


Hace ocho días (apenas me trajo Emiliano hasta mi casa) que estoy haciendo una dieta que yo misma me inventé hasta conseguir algún nutricionista. Voy a ver si mañana en el trabajo me consiguen alguno de confianza.

Mi dieta se basa en eliminar las gaseosas, el azúcar y los chocolates.
(Los chocolates son mi método terapéutico de bajonear. Un dolor, un bombón de chocolate, y así).
Hago todo lo posible por no ingerir harinas, pero como mi trabajo profesional implica comer prácticmente de parada, es ultradifícil hacer las seis comidas que toda dieta pide.


Mañana mi hermano me presta su bici fija, a ver si se puede.



Lo triste de esto, es que el mundo está feliz. El mundo no tiene nada que cambiar. Ni sus talles, ni sus puntos de vista, ni sus gigantografías ni tampoco el photoshop. Si vos sos gorda, la del problema sos vos.
Probablemente, sea cierto, pero no deja de ser triste.

Es terrible que la que tenga que cambiar, sea yo.




Lo que soy

Verónika
Me llamo Verónika. Tengo 25 años. Soy profesora. Y también soy gorda.
Ver todo mi perfil
 
Gorda© Diseñado por: Compartidisimo